Porque aunque caiga siete veces, otras tantas se levantará.


El pasaje habla acerca de la actitud del justo delante de la adversidad, puede caer hasta siete veces -número simbólico en la Biblia, es decir, que no significa que después de la séptima caída ya no se recupere- pero las siete se levantará.

Creo que aquí refleja una determinada actitud frente a la adversidad y las cosas que no salen tal y como uno esperaba. El justo no permite que eso lo hunda en la miseria ¡Antes al contrario, vuelve a levantarse!

Este pasaje nos reta a considerar el fracaso y la adversidad de una forma totalmente diferente a como estamos acostumbrados. El manual de la vida nos indica que las circunstancias de la vida, los problemas, los obstáculos, los desafíos siempre pueden ser utilizados en beneficio propio ya que son una fuente de aprendizaje para nosotros y una oportunidad para que Dios nos muestre áreas de nuestro carácter que necesitan ser cambiadas o perfeccionadas.

La caída es una oportunidad para reflexionar acerca de qué nos ha llevado a esa situación y qué podemos o debemos hacer de forma diferente en la próxima ocasión. La caída es una fuente de aprendizaje en este sentido, nos permite acumular experiencia valiosa que, tal vez, de otra manera sería imposible el hacerlo. La caída también nos revela aspectos de nuestro carácter que, tal y como comentaba antes, no habrían sido revelados de otro modo y que, por tanto, podemos intentar cambiar o modificar.

Creo que Proverbios nos enseña a no rendirnos, a levantarnos, a aprender y a seguir adelante, porque la caída no es una fracaso, es simplemente la posibilidad de acumular experiencia vital.