Júntate con los sabios y obtendrás sabiduría; júntate con necios y te echarás a perder.

Proverbios tiene varios temas recurrentes y uno de ellos son las amistades. La enseñanza no puede ser más simple y, a la vez, más poderosa. Indica que en buena medida acabamos siendo igual a las personas que cultivamos. Si tu relación es con necios, te echarás a perder. Si tu relación es con sabios, te harás más sabios.

De aquí se deducen tres cosas simples. La primera, es hacer una rápida y sencilla evaluación ¿Con qué tipo de gente me estoy relacionando y qué influencia tienen sobre mi vida? Algo que he descubierto es que existe una gran cantidad de gente tóxica y que su influencia es nefasta sobre mi vida. Algunos trato de evitarlos a todo precio, otros, debido a varias circunstancias, no puedo evitarlos. Con ellos mi objetivo es neutralizar todo lo posible su influencia negativa sobre mi vida.

La segunda, es preguntarte ¿Qué tipo de persona soy yo mismo? ¿Qué influencia proyecto sobre los demás? Puede ser que me crea que pertenezco a la categoría de los sabios cuando soy un auténtico necio. Otra cosa que he notado en la vida es que rara vez el necio es consciente de su condición.

Finalmente, la tercera, es asegurarme de que tengo en mi contexto ese tipo de personas que me ayuden a crecer en sabiduría. Siempre, como ya he dicho en más de una ocasión, esas personas son una auténtica bendición y necesidad.