NO DAR LA TALLA

GÉNESIS 38

Este pasaje es una nueva colección de despropósitos de los personajes bíblicos en el mismo involucrados. Dos mueren, de forma directa, a manos de Dios, debido a su conducta que es calificada como inaceptable a los ojos del Señor. El padre de ambos, Judá, el hijo de Jacob, se va de prostitutas, incumple sus promesas pero no tiene inconveniente en ordenar que quemen viva a su nuera porque había faltado a su deber de castidad como viuda. En fin, un despropósito detrás de otro.

Estos personajes de la Escritura parecen ser verdaderamente anti-héroes ya que son ejemplos únicamente de lo que uno no debe ser. Los únicos rasgos de carácter que son descritos respecto a ellos son aquellos que deberíamos de evitar a todo precio ya que es difícil y, en algunos casos imposible, encontrar un sólo trazo digno de imitar en nuestra propia experiencia como seres humanos. Son gente que no dan la talla, que no tienen calidad como seres humanos.

Eso mismo soy yo, una persona que no da la talla. De hecho esa es una de las maneras en que el pecado es descrito en las Escrituras, quedarse corto, no dar la talla, errar el blanco, en definitiva, no ser el tipo de ser humano que debería ser. Es precisamente por eso que necesito tanto de Jesús, para poder ser lo que debiera, para con su ayuda y su trabajo ir acercándome más y más a ese ideal de hombre nuevo que Él vino a mostrarnos y a desafiarnos a vivir. Me uno a las palabras del apóstol, no que lo haya alcanzado ya, ni que sea ya perfecto, pero olvidando lo que queda atrás prosigo a la meta.

UN PRINCIPIO

NO DAMOS LA TALLA, POR ESO NECESITAMOS A JESÚS

UNA PREGUNTA

¿QUÉ VES CUANDO ANALIZAS TU VIDA A LA LUZ DE LO QUE DEBERÍAS SER?