MUERTE DE ABRAHAM

GÉNESIS 25: 1-17

Abraham tuvo otra esposa, que se llamaba Queturá. Sus hijos con ella fueron Zimrán, Jocsán, Medán, Madián, Isbac y Súah.Jocsán fue el padre de Sebá y Dedán. Los descendientes de Dedán fueron los asureos, los letuseos y los leumeos. Los hijos de Madián fueron Efá, Éfer, Hanoc, Abidá y Eldaá. Todos estos fueron descendientes de Queturá. Isaac heredó todo lo que Abraham tenía. A los hijos de sus otras mujeres, Abraham solamente les hizo regalos, y cuando todavía vivía los separó de su hijo Isaac, enviándolos a la región del oriente.

Abraham vivió ciento setenta y cinco años en total, y murió de muerte natural, cuando ya era muy anciano. Y fue a reunirse con sus antepasados. Sus hijos Isaac e Ismael lo sepultaron en la cueva de Macpelá, que está al oriente de Mamré, en el terreno de Efrón, el hijo de Sóhar el hitita. 10 Este terreno era el que Abraham había comprado a los hititas. Allí fue sepultado Abraham, junto a su esposa Sara. 11 Después que Abraham murió, Dios bendijo a Isaac, que se había quedado a vivir junto al pozo «El que vive y me ve».

12 Éstos son los hijos de Ismael, el hijo de Abraham y de Agar, la esclava egipcia de Sara, 13 en el orden en que nacieron: Nebaiot, que fue su hijo mayor; luego Quedar, Adbeel, Mibsam, 14 Mismá, Dumá, Masá, 15 Hadar, Temá, Jetur, Nafís y Quedmá.16 Éstos son los nombres de los doce hijos de Ismael, y con esos mismos nombres se conocieron sus propios territorios y campamentos. Cada uno era jefe de su propia gente.

17 Ismael tenía ciento treinta y siete años cuando murió, y fue a reunirse con sus antepasados. 18 Sus descendientes se establecieron en la región que está entre Havilá y Sur, frente a Egipto, en la ruta a Asiria. Allí se establecieron, a pesar de la oposición de sus hermanos.

En este breve pasaje se narra la muerte de Abraham y se mencionan los hijos que tuvo con sus concubinas, sus descendientes y también se hace otra breve incursión en la vida de Ismael.

¿Qué tiene de significativo este pasaje? La versión de la Escritura que utilizo, La Biblia de nuestro pueblo, al describir la muerte del patriarca dice que murió, en buena vejez. Ir acercándome a la vejez y estar expuesta a ella en mi entorno cotidiano me hace pensar en la importancia de cómo se llega a ella. Pienso que en la vejez se cristaliza toda nuestra vida, toda nuestra trayectoria vital llega a su cenit, tanto si esta ha sido positiva como si ha sido negativa. La vejez, de alguna manera, pone de manifiesto lo que somos y lo que hemos ido cultivando y labrando en nuestro carácter a lo largo de los años.

Pareciera, de alguna manera, que en esa época de la vida recibimos los dividendos de las inversiones que hemos hecho en carácter, actitudes, hábitos, posturas ante la vida y un largo etcétera. Esto me hace pensar en la importancia de vivir la juventud y la edad adulta temprana sin perder de vista la vejez. Entender que los hábitos, valores, prioridades y actitudes del presente nos pasarán factura en el futuro de una manera impecable. Entiendo la dificultad de tener en perspectiva la vejez cuando se está pletórico de juventud, de fuerzas, de energía y vitalidad pero.... si así Dios lo permite, la vejez llegará y lo hará mucho más rápido de lo que nosotros pensamos y traerá su factura en la mano y la cobrará.

 

UN PRINCIPIO

LA VEJEZ DA LOS DIVIDENDOS DE LO INVERTIDO EN LA VIDA

UNA PREGUNTA

¿CÓMO ESTÁS INVIRTIENDO?