LOS HIJOS DE NOÉ

GÉNESIS 9:18-28

 

Los hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Cam y Jafet. Cam fue el padre (antepasado) de Canaán. Estos tres fueron los hijos de Noé, y de ellos se pobló toda la tierra. Noé comenzó a labrar la tierra, y plantó una viña. Bebió el vino y se embriagó, y se desnudó en medio de su tienda. Cam, padre (antepasado) de Canaán, vio la desnudez de su padre y se lo contó a sus dos hermanos que estaban afuera. Entonces Sem y Jafet tomaron un manto, lo pusieron sobre sus hombros, y caminando hacia atrás cubrieron la desnudez de su padre. Como sus rostros estaban vueltos, no vieron la desnudez de su padre. Cuando Noé despertó de su embriaguez, y supo lo que su hijo menor le había hecho, dijo: "Maldito sea Canaán; Siervo de siervos Será para sus hermanos." Dijo también: "Bendito sea el SEÑOR, El Dios de Sem; Y sea Canaán su siervo. "Engrandezca Dios a Jafet, Y habite en las tiendas de Sem; Y sea Canaán su siervo." Noé vivió 350 años después del diluvio. El total de los días de Noé fue de 950 años, y murió.-Genesis 9:18-29

En este sorprendente pasaje vemos a Noé, quien tan sólo un par de capítulos antes había sido descrito como alguien recto, honrado y que hacia la voluntad del Señor, perdiendo totalmente la dignidad y emborrachándose. Por otra parte, veo a su hijo Can no sabiendo cómo manejar la situación y, en vez de cubrir la desnudez de su padre y su estado de degradación, compartiéndolo con los hermanos.

¿Cómo interpretar un pasaje de este tipo? ¿Qué paralelismo podemos encontrar con las situaciones que vivimos hoy en día? Al meditar sobre ello pensaba que, al menos por lo que sabemos, este fue un episodio esporádico en la vida de Noé. Ni se mencionó antes, ni se menciona después. No nos encontramos ante un estilo de vida, una trayectoria, una forma continuada de actuar, sino ante un espectáculo lamentable pero puntual.

¿Qué hacer pues con el hermano que peca de forma puntual, por razones explicables aunque no justificables? Nuestra tendencia evangélica es a actuar como Cam y descubrir epecado y sus consecuencias, destruyendo, en ocasiones para siempre, la trayectoria y la vida de la persona. Pero podemos actuar como Sem y Jafet, entendiendo -no justificando- el carácter puntual y excepcional de la situación y obrando con bondad, misericordia y buscando la restauración del caído.

UN PRINCIPIO
DISTINGUIR HECHOS PUNTUALES DE ESTILOS DE VIDA.


UNA PREGUNTA
¿CÓMO TE GUSTARÍA SER TRATADO SI ESTUVIERAS EN LA SITUACIÓN DE NOÉ?