NOÉ

GÉNESIS 6: 15-22

Ésta es la historia de Noé.

Noé era un hombre muy bueno, que siempre obedecía a Dios. Entre los hombres de su tiempo, sólo él vivía de acuerdo con la voluntad de Dios. 10 Noé tuvo tres hijos, que fueron Sem, Cam y Jafet.

11 Para Dios, la tierra estaba llena de maldad y violencia, 12 pues toda la gente se había pervertido. Al ver Dios que había tanta maldad en la tierra, 13 le dijo a Noé: «He decidido terminar con toda la gente. Por su culpa hay mucha violencia en el mundo, así que voy a destruirlos a ellos y al mundo entero. 14 Construye una barca de madera resinosa, haz cuartos en ella, y tapa con brea todas las rendijas de la barca por dentro y por fuera, para que no le entre agua. 15 Haz la barca de estas medidas: ciento treinta y cinco metros de largo, veintidós metros y medio de ancho, y trece metros y medio de alto. 16 Hazla de tres pisos, con una ventana como a medio metro del techo, y con una puerta en uno de los lados. 17 Yo voy a mandar un diluvio que inundará la tierra y destruirá todo lo que tiene vida en todas partes del mundo. Todo lo que hay en la tierra morirá. 18 Pero contigo estableceré mi alianza, y en la barca entrarán tus hijos, tu esposa, tus nueras y tú. 19 También llevarás a la barca un macho y una hembra de todos los animales que hay en el mundo, para que queden con vida igual que tú. 20 Contigo entrarán en la barca dos animales de cada clase: tanto de las aves y animales domésticos, como de los que se arrastran por el suelo, para que puedan seguir viviendo.21 Junta además toda clase de alimentos y guárdalos, para que tú y los animales tengan qué comer.»

22 Y Noé hizo todo tal como Dios se lo había ordenado.

 

Para mí lo que llama mi atención y me hace pensar es el contraste entre Noé y sus contemporáneos. Es definido como un hombre muy bueno que obedecía a Dios. Otra de las versiones de las Escrituras que leo lo expresa de este modo, un hombre justo y honrado. Otra versión lo traduce afirmando que vivía de acuerdo con la voluntad de Dios. De sus contemporáneos, por el contrario, se afirma que estaban caracterizados por la corrupción y por la violencia. Toda la gente, según el texto bíblico, se había pervertido, fruto natural de la continua e imparable extensión del pecado, es decir, nuestra rebelión y deseo de vivir de forma independencia con respecto a Dios.

No debió nada ser nada fácil para Noé mantener su consistencia, lealtad y caminar con el Señor en medio de semejante entorno cultural y social. Las presiones y oportunidades para adaptarse al medio debieron de ser tremendas y continuas y debió de ser tremendamente duro mantener la integridad en semejante contexto. Veo a Noé como un testigo solitario en una sociedad vuelta de espaldas al Señor.

Hasta cierto punto me siento bastante identificado con él. Siento que, en demasiadas ocasiones, dado el contexto socio-cultural al que he sido llamado a servir, me siento solo, en minoría absoluta y nadando contracorriente en un entorno que sostiene, defiende y anima valores, prioridades y estilos de vida totalmente diferentes, cuando no abiertamente opuestos, a los sostenidos por el Señor. Me siento un testigo solitario en una sociedad que vive al margen de Dios.

UN PRINCIPIO

LLAMADOS A SER TESTIGOS EN UNA SOCIEDAD AL MARGEN DE DIOS

UNA PREGUNTA

¿HASTA QUE GRADO LAS CARACTERÍSTICAS DE NOÉ ESTÁN PRESENTES EN TU VIDA?