LOS HIJOS DE CAÍN

GÉNESIS 4:17-24

17 Caín se unió con su mujer, y ella quedó embarazada y dio a luz a Henoc. Luego Caín fundó una ciudad, a la que le puso por nombre Henoc, como a su hijo. 18 Henoc fue el padre de Irad, Irad fue el padre de Mehujael, Mehujael fue el padre de Metusael, y Metusael fue el padre de Lámec. 19 Lámec tuvo dos esposas: una de ellas se llamaba Adá, y la otra se llamaba Silá. 20 Adá dio a luz a Jabal, de quien descienden los que viven en tiendas de campaña y crían ganado. 21 Jabal tuvo un hermano llamado Jubal, de quien descienden todos los que tocan el arpa y la flauta. 22 Por su parte, Silá dio a luz a Tubal-caín, que fue herrero y hacía objetos de bronce y de hierro. Tubal-caín tuvo una hermana que se llamaba Naamá.

23 Un día, Lámec les dijo a sus esposas Adá y Silá:

«Escuchen bien lo que les digo:
he matado a un hombre por herirme,
a un muchacho por golpearme.
24 Si a Caín lo vengarán siete veces,
a mí tendrán que vengarme
setenta y siete veces.»

En la ciudad de París es posible encontrar la estatua que encabeza esta breve reflexión. Se llama Los hijos de Caín. Hijos en el sentido de descendientes. Al ver este pasaje hay varias cosas que llaman la atención. La primera, el nacimiento de la vida urbana -fundó una ciudad- indica el texto. Segundo, el origen de los pastores nómadas. Tercero la aparición de la música y, podríamos, por extensión, afirmar de las artes. El cuarto aspecto a señalar es que el ser humano comienza a dominar el arte de la fabricación de herramientas. Hasta aquí todo positivo, vemos un avance en el proceso de civilización que sería digno de alabar sino fuera por un lamentable aspecto que crece de forma paralela.

Cuando nos centramos en la canción de Lamec vemos un terrible incremento en la maldad humana y en el proceso de degradación y descomposición de la experiencia humana. Cuando Caín fue confrontado por Dios intento, de forma vana, justificarse, sin embargo, Lamec celebra de forma fanfarrona su violencia y no tiene ningún problema en hacerla pública. Dado el carácter cosmogónico de los once primeros capítulos de Génesis no debemos perder de vista este punto. Aquí se nos narra un paso más allá, importante y significativo en ese proceso degradante. Con la vida civilizada -que no es mala en sí misma- el ser humano ha incrementado su poder y, naturalmente, también su capacidad para hacer el mal. Lamentablemente puede hacer más mal y hacerlo mejor. En palabras de Henri Blocher, el teólogo francés,Pecadora como es, la humanidad peca tanto como puede. Al incrementar su poder, incrementa su pecado.

 

UN PRINCIPIO

EL PECADO ES UNA REALIDAD INTERNA QUE SIEMPRE BUSCA MANERAS DE EXPRESARSE

UNA PREGUNTA

MIRA TU PROPIA EXPERIENCIA ¿QUÉ EVIDENCIAS VES DEL PECADO DENTRO DE TI?