COSMOGONÍAS I

EN EL PRINCIPIO DIOS 

GÉNESIS 1:1

En el comienzo de todo, Dios creó el cielo y la tierra.

Una cosmogonía es una explicación de los orígenes. Nos explica el porqué de las cosas. Nos dice por qué el mundo en el que vivimos está configurado del modo en que lo está. Nos ayuda a entender por qué somos del modo que somos, qué nos motiva a vivir las experiencias que vivimos, por qué actuamos de la forma en que actuamos.

La cosmogonía es una explicación religiosa de los orígenes. Hay otro tipo de explicaciones, las filosóficas y las científicas. En mi opinión no son excluyentes sino más bien complementarias ¡Pero ese es otro cantar en el que no voy a entrar en estos momentos! y juntas nos dan una perspectiva más amplia de la realidad. También pienso que la mejor explicación es aquella que tiene la capacidad de ayudarme a entender mi experiencia humana con más precisión. Dicho de otro modo, la que mejor explica y pone palabras a lo que vivo, siento y experimento.

Todas las religiones tiene sus cosmogonías más o menos elaboradas. La nuestra, la cristiana, se encuentra en el primer libro de la Biblia, en Génesis y, especialmente en los tres primeros capítulos del mismo. Tampoco voy a entrar en la historicidad o no de los primeros once capítulos del libro de Génesis ¡Doctores tiene la iglesia! Me interesa lo que pueden aportar para la experiencia de un hombre postmoderno en un ya bien entrado siglo XXI.

El objeto de mi primer estudio es un único versículo, sin embargo, lo suficientemente importante. En el mismo se nos da una increíble cantidad de información. En primer lugar, se nos habla de la preexistencia de Dios y se nos da una primera pista sobre cómo es Él, creador. Al ser el Señor preexistente el tiempo sólo tiene sentido a partir del momento en que da comienzo al proceso creativo. Cronos viene a existir desde el momento en que Dios comienza la acción creativa. No debemos olvidar que nosotros vivimos en la dimensión secuencial del tiempo. Del mismo modo al ser el Señor creador da lugar a la materia que, según creemos los seguidores de la tradición judeocristiana viene a existencia de la nada.

En segundo lugar, Génesis no se molesta en probar la existencia de Dios, la da por sentada. No dedica ni un sólo versículo a tratar de probar nada. Dios es una realidad, punto. En mi opinión esto apunta al carácter misterioso del Señor. Dios, por más que, en mi humilde opinión, bienintencionados cristianos traten de probar su existencia, no puede ser probado por la ciencia. Ahora bien, tampoco puede ser negado por medio del método científico. Es así porque el Señor no pertenece a esa dimensión del conocimiento sino, más bien, como decía anteriormente al misterio.

El misterio es una forma diferente de conocimiento. No es inferior al conocimiento científico. Tampoco superior, únicamente diferente. El misterio puede ser definido como una dosis excesiva de realidad que el cerebro humano no puede procesar. Es como si a una vieja computadora con un procesador 286 le cargáramos el sistema operativo Windows 7. ¿Cuál sería el resultado? El sistema se colgaría ante la imposibilidad de procesar tal cantidad de información. Así, por explicarlo de alguna manera, es el misterio, el territorio de Dios.

UN PRINCIPIO

El misterio es el territorio de Dios

UNA PREGUNTA

¿Por qué es importante entender que el misterio es el territorio de Dios?