LO QUE IMPORTA

FILIPENSES 1:12-20

12 Hermanos, quiero que sepan que las cosas que a mí me han pasado han venido en realidad a ayudar al anuncio del evangelio.13 Pues mi prisión ha servido para dar testimonio público de Cristo a la gente del palacio y a todos los demás. 14 Y al ver que estoy preso, la mayoría de los hermanos se han animado a anunciar el mensaje, sin miedo y con más confianza en el Señor.

15 Es verdad que algunos anuncian a Cristo por envidia y rivalidad, pero otros lo hacen con buena intención. 16 Algunos anuncian a Cristo por amor, sabiendo que Dios me ha puesto aquí para defender el evangelio; 17 pero otros lo hacen por interés personal, y no son sinceros, sino que quieren causarme más dificultades ahora que estoy preso. 18 Pero ¿qué importa? De cualquier manera, con sinceridad o sin ella, anuncian a Cristo; y esto me causa alegría.

Y todavía me alegraré más, 19 pues yo sé que todo esto será para mi salvación, gracias a las oraciones de ustedes y a la ayuda que me da el Espíritu de Jesucristo. 20 Pues espero firmemente que Dios no me dejará quedar mal, sino que, ahora como siempre, se mostrará públicamente en mí la grandeza de Cristo, tanto si sigo vivo como si muero.

 

Según los eruditos bíblicos Pablo escribe esta carta desde la prisión. Rembrandt, el famoso pintor holandés, hizo esta interpretación de la situación que atravesaba el apóstol. Todo parece indicar que como consecuencia de su encarcelamiento los seguidores de Jesús en la ciudad de Roma se habían animado a proclamar el evangelio de una forma notable, al menos eso parece indicar el texto. Ahora bien, no todos los hacían con la motivación correcta, de hecho algunos lo llevaban a cabo convencidos que de esta manera añadían padecimientos a los que ya de por sí sufría el apóstol.

Es sorprendente la respuesta de Pablo. Para él lo importante era el hecho que Cristo fuera proclamado al margen de cuáles fueran las motivaciones que empujaban a a la gente a llevarlo a cabo, es más, incluso cuando esas motivaciones tenían la intención de perjudicarlo en su situación carcelera.

Me ha hecho pensar en mi propia vida y en lo que considero que es mi misión vital, es decir, colaborar con Jesús en la venida e instauración del Reino de Dios. Por tanto, quiero alegrarme y me alegraré de todo progreso en la construcción y manifestación del mismo. Lo haré sin que me importe quién se beneficia de ellos y si otras organizaciones, iglesias o individuos se llevan la aparente "fama, gloria, crédito o prestigio", porque lo que realmente me produce satisfacción, gozo y plenitud es ver que el Reino avanza y, por tanto, el Padre se siente complacido. Quien se lleva el crédito o reconocimiento no me importa en absoluto.

 

UN PRINCIPIO

CONSTRUIR EL REINO SIN QUE IMPORTE QUIÉN RECIBE CRÉDITO POR ELLO.

UNA PREGUNTA

¿CÓMO PODEMOS APRENDER A GOZARNOS EN EL AVANCE DEL REINO AUNQUE EL CRÉDITO NO SEA PARA NOSOTROS?