LAS QUIMERAS DEL SABIO VI

¡GOZA DE LA VIDA!

ECLESIASTÉS 2:24-26

24 Lo mejor que puede hacer el hombre es comer y beber, y disfrutar del fruto de su trabajo, pues he encontrado que también esto viene de parte de Dios. 25 Porque, ¿quién puede comer, o gozar, si no es por él? 26 De hecho, Dios da sabiduría, conocimiento y alegría a quien él mira con buenos ojos; pero al que peca le deja la carga de prosperar y amontonar tesoros para luego dárselos a quien él mira con buenos ojos. ¡También esto es vana ilusión y querer atrapar el viento!

Estos versículos finales del capítulo 2 son una bisagra entre la primera y la segunda parte del libro de Eclesiastés. Después de haber pintado un sombrío panorama de la vida del ser humano bajo el sol, la nueva sección nos hablará acerca de la vida de confianza en Dios.

Estos tres versículos nos presentan un anticipo de los temas que serán tratados posteriormente. Al leerlos, podemos ver tres grandes ideas plasmadas. La primera, la vida es para disfrutarla. El escritor del libro habla de comer y beber, cosas que en la simbología bíblica significan contentamiento, satisfacción. Del mismo modo el trabajo, las empresas humanas son para gozarlas. Al leer estas afirmaciones no es difícil sentir un eco de la afirmación del Señor en el libro de Génesis que, cuando acabó el proceso creativo, afirmó que todo era muy bueno.

La segunda, es que disfrutar de la vida es un don de Dios. Hay personas que parecen tener una incapacidad para gozar de lo que tienen y experimentan siempre preocupadas por el pasado o el futuro y sin capacidad de vivir y experimentar el hoy. Siempre mirando hacia lo que no tienen y, por tanto, incapaces de la más mínima satisfacción con todo lo que tienen. El libro relaciona esta capacidad de gozar con Dios lo cual, no deja de ser interesante y contrasta con el pesimismo visto hasta ahora en el libro.

La tercera, Dios concede sabiduría, ciencia y alegría a quien le agrada y lo contrario a quien le desagrada.

Al leer estos versículos ha venido a mi mente el deseo de gozar más y más de la vida. La necesidad de pedirle a Dios que me concentre en lo que tengo, en lo que soy y no tanto en lo que no puedo alcanzar.

UN PRINCIPIO

Gozar de la vida es un don de Dios

UNA PREGUNTA

De cero a diez, siendo cero nada y diez muchísimo ¿Cuánto gozas de la vida?