NECEDAD Y SABIDURÍA VII

SABIDURÍA Y NECEDAD EN LOS LÍDERES

ECLESIASTÉS 10: 16-20

¡Ay del país que tiene por rey a un chiquillo,
y en el que sus príncipes
amanecen en banquetes!

17 ¡Dichoso el país que tiene un rey honorable,
y en el que los gobernantes
comen a la hora debida,
para reponer sus fuerzas
y no para emborracharse!

18 Al holgazán se le cae el techo;
al que no hace nada, toda la casa.

19 El pan es para disfrutarlo,
y el vino para gozar de la vida;
mas para eso hace falta dinero.

20 No critiques al rey
ni siquiera con el pensamiento.

No hables mal del rico, aunque estés a solas,
porque las aves vuelan y pueden ir a contárselo.

 

Con este pasaje se da por concluida esta sección acerca de la necedad y la sabiduría. Puedo, en mi opinión, ver tres partes claramente diferenciadas en este pasaje. La primera tiene que ver con una liderazgo de calidad o de carencia de la misma. Un líder necio se caracteriza por su inmadurez -este es el significado de chiquillo- y el autocontrol -comer y beber a las horas adecuadas- Porque el escritor del libro no esta abogando por el ascetismo, no critica el hecho de comer o beber en banquetes, sino más bien la carencia de moderación y control.

La segunda parte del pasaje sería el versículo 18 que no tiene que ver con el tema del liderazgo. Habla más bien del proceso de decaimiento y decadencia que se puede producir en la vida de la persona cuando deja que la ociosidad y la pereza se adueñen de su vida.

Finalmente, volvemos con el tema del liderazgo y la necesidad de ser muy precavidos en nuestros comentarios hacia él. Del tono del pasaje deduzco que estamos hablando de un tipo de líder que no es sensible a la crítica ni tampoco a la retroalimentación por parte de sus seguidores. De ahí, la importancia de ser muy cuidadosos con nuestros comentarios. Tanto lo hemos de hacer que se hace la exagerada, pero con el fin de resaltar la importancia, afirmación que incluso pensar puede ser peligroso.

 

UN PRINCIPIO

La madurez y el autocontrol son dos cualidades necesarias en el liderazgo.

UNA PREGUNTA

¿Cuán evidentes son ambas en tu vida?