NECEDAD Y SABIDURÍA V

LA NECEDAD EN ACCIÓN

ECLESIASTÉS 10: 8-11

El que hace el hoyo,
en él se cae.

Al que rompe el muro,
la serpiente lo muerde.

El que labra piedras,
se lastima con ellas.

El que parte leña,
corre el riesgo de cortarse.

10 Si el hacha se desafila
y no se la vuelve a afilar,
habrá que golpear con más fuerza.

Vale más hacer las cosas bien y con sabiduría.

11 ¿De qué sirve un encantador,
si la serpiente muerde antes de ser encantada?

 

Como puede verse los versículos continúan desgranando proverbios relacionados con la necedad y, de forma específica, con la necedad puesta en práctica. Se describen toda una serie de actividades que, de no actuar usando la sabiduría, pueden ser dañinas para el que las lleva a cabo. En sí mismas ninguna de ellas es mala por sí misma, sin embargo, su práctica sin sabiduría es lo que puede producir un perjuicio al que las ejecuta.

La idea clave que transmite este pasaje es simple y llena de significado, vale más hacer las cosas bien y con sabiduría. Cuando aplicamos sabiduría a lo que hacemos nos podemos ahorrar muchos inconvenientes y consecuencias no deseadas. Ahora bien, para aplicar sabiduría hace falta tenerla y para tenerla hace falta invertir tiempo en cultivarla y para ello es preciso verla como algo importante y valioso, mucho más valioso que, por ejemplo, ver la televisión.

 

UN PRINCIPIO

La sabiduría hay que buscarla y cultivarla.

UNA PREGUNTA

¿Cuánto tiempo dedicas en tu vida a convertirte en sabio?