LAS QUIMERAS DEL SABIO III

SABIDURÍA

ECLESIASTÉS 1:12-18

12 Yo, el Predicador, fui rey de Israel en Jerusalén, 13 y me entregué de lleno a investigar y estudiar con sabiduría todo lo que se hace en este mundo. ¡Vaya carga pesada que ha puesto Dios sobre los hombres para humillarlos con ella! 14 Y pude darme cuenta de que todo lo que se hace en este mundo es vana ilusión, es querer atrapar el viento.

    15 ¡Ni se puede enderezar lo torcido, ni hacer cuentas con lo que no se tiene!

    16-17 Entonces me dije a mí mismo: "Aquí me tienen, hecho un gran personaje, más sabio que todos los que antes de mí reinaron en Jerusalén; entregado por completo a profundizar en la sabiduría y el conocimiento, y también en la estupidez y la necedad, tan solo para darme cuenta de que también esto es querer atrapar el viento." 18 En realidad, a mayor sabiduría, mayores molestias; cuanto más se sabe, más se sufre.

 

Ante la carencia de sentido y propósito en la vida el escritor del libro irá probando lo que podríamos denominar vías de escape en búsqueda de lo mencionado.

La primera será la sabiduría, el conocimiento. El pasaje nos indica que nuestro protagonista se entregó de lleno, de todo corazón con toda su convicción y, a la vez, con todas las posibilidades que le daba el ser rey de Jerusalén, a la búsqueda del conocimiento y la sabiduría. También del pasaje se deducen tres conclusiones a las que llegó. La primera, es una pesada carga. Lejos de liberación para él supuso agravar su situación. La imagen gráfica es de alguien que debe de caminar sobrecargado de peso.

La segunda, es la frustración de no poder encontrar por medio de la sabiduría y el conocimiento solución a los problemas y realidades de la vida, ¡no se puede enderezar lo torcido! afirma el autor de Eclesiastés.

La tercera y última conclusión, es que a mayor conocimiento, mayor dolor. Cuanto más sabes, más sufres. Es por eso, por lo que muchos han considerado, buscado y practicado la ignorancia. Si bien esta no es la solución, al menos te alivia de muchos problemas. Todos tenemos, o hemos sucumbido a ella, la tentación de no escuchar la radio o ver las noticias para no saber más sobre la crisis y mantener bajo control nuestros niveles de frustración, ansiedad y miedo.

 

Un principio

Cuanto más sabes, más sufres.

Una pregunta

¿Qué hacemos pues con la sabiduría?