SUFRIMIENTO Y PECADO VIII

NADIE PUEDE COMPRENDER

ECLESIASTÉS 7:23-24

23 Todo esto lo examiné con sabiduría, pues me había propuesto ser sabio; pero estaba fuera de mi alcance. 24 ¡Fuera de mi alcance está todo lo que existe! ¡Es demasiado profundo y nadie puede comprenderlo!

Eclesiastés una y otra vez hace elogios de la sabiduría e indica que es buena y necesaria, sin embargo, la sabiduría no es suficiente pare entender todas las dimensiones de la vida y es por eso que necesitamos la revelación.

Como le sucedió al escritor del texto cuando miramos a nuestro alrededor, al mundo en que vivimos, y cuando nos asomamos a nuestro interior, nuestra experiencia humana, hay demasiadas cosas que no entendemos, que no cuadran, que no encajan que no parecen tener ningún sentido y, lo que es peor, que parecen ir contra toda lógica y contra todo sentido y propósito. No importa lo sabio que seas, hay cosas que resultan sencillamente incomprensibles.

Creo que por eso necesitamos que Dios nos de una perspectiva extra y eso es lo que hace por medio de la revelación, es decir, de su Palabra que completa una buena parte de todo aquello que no somos capaces de ver y comprender. Por eso, no importa cuán inteligente, sabio y bien preparado estés, precisas igualmente de la revelación de Dios.

UN PRINCIPIO

No es posible una comprensión de nuestro mundo y nosotros mismos sin la revelación.

UNA PREGUNTA

¿Qué cantidad de tiempo inviertes en considerar la revelación de Dios y completar tu visión?