SUFRIMIENTO Y PECADO VI

ENTRE DOS EXTREMOS

ECLESIASTÉS 7: 15-18

15 Todo esto he visto durante esta vana ilusión que es mi vida: hombres buenos que mueren a pesar de su bondad, y malvados que a pesar de su maldad viven muchos años.

16 No hay que pasarse de bueno,
ni tampoco pasarse de listo.
¿Para qué arruinarse uno mismo?

17 No hay que pasarse de malo,
ni tampoco pasarse de tonto.
¿Para qué morir antes de tiempo?

18 Lo mejor es agarrar bien esto
sin soltar de la mano aquello.

El que honra a Dios
saldrá bien de todas estas cosas.

La vida bajo el sol es pura vanidad y un sinsentido, ahora bien, cuando introducimos a Dios en la ecuación las cosas cambian, sin embargo, no dejamos de estar viviendo en un universo caído donde el pecado ha hecho inviable aquello que el Señor tenía concebido para este mundo. Esto da lugar a muchos "sinsentidos" situaciones que nos parecen injustas, absurdas y, hasta cierto punto, desafían nuestro entendimiento. Una de ellas, y largamente comentada a lo largo de las Escrituras, es la realidad de la prosperidad de los injustos y su aparente impunidad y la muerte de los justos. Es algo que a todos nos golpea porque, de alguna manera, atenta contra nuestra comprensión de cómo las cosas deberían ser y, lamentablemente, no son.

Después de esta constatación el escritor nos habla de otra realidad, la necesidad de vivir centrado entre dos extremos peligrosos que son explicados en los versículos siguientes. Un peligro es pasarse de bueno y de listo. Una interpretación de ambas expresiones sería, no te creas demasiado listo ni te creas demasiado bueno. Vamos, que tengas una percepción realista de ti mismo.

El extremos contrario sería ser ignorante en cuanto a los peligros que conlleva el mal, minimizarlos, no tenerlos en cuenta o considerar que, de alguna manera, los mismos no nos afectarán a nosotros.

Entre estos dos extremos, el último versículo nos propone la honra a Dios, que podría traducirse por el conocimiento, el seguimiento activo de su voluntad, como el medio para poder evitarlos y vivir una vida con sentido bajo el sol.

UN PRINCIPIO

El conocimiento de Dios nos ayuda a evitar los extremos

UNA PREGUNTA

¿Cómo está tu seguimiento activo de Jesús?