SUFRIMIENTO Y PECADO II

ADVERTENCIAS

ECLESIASTÉS 7:7-10

7 La violencia entorpece al sabio, 
y el soborno corrompe su carácter.

 8 Vale más terminar un asunto 
que comenzarlo.

   Vale más ser paciente 
que valiente.

 9 No te dejes llevar por el enojo, porque el enojo es propio de gente necia.

 10 Nunca te preguntes por qué todo tiempo pasado fue mejor, pues ésa no es una pregunta inteligente.

El sufrimiento puede tener vertientes o producir frutos positivos. Al mismo tiempo puede ser peligroso y llevarnos a situaciones indeseables. Estos versículos, podríamos decir, lidian justamente con este aspecto y lo hace en forma de advertencias.

En el primer versículo vemos que hasta las personas más sabias pueden ver su capacidad de pensar, reflexionar y afrontar la realidad mermada ante situaciones como la violencia -ejercida sobre ellos- y también el soborno. La primera puede quebrar su voluntad, la segunda puede disolver su integridad.

El segundo de los versículos nos advierte sobre la impaciencia que puede llevarnos a no tener la capacidad de continuar procesos, es decir, comenzarlos y nunca acabarlos, a no tener la capacidad de postergar la gratificación para conseguir metas más valiosas, a cejar en el empeño cuando vienen las primeras, o segundas, dificultades.

El tercer énfasis es en el enojo que nos puede llevar a una total pérdida de nuestra capacidad de control de la vida y las reacciones.

Mi favorito, sin embargo, es la última advertencia que yo llamo mirar hacia atrás con nostalgia. Pensar que el pasado siempre fue mejor. Centrarse en los buenos viejos tiempos. Recordar la nostalgia las épocas que ahora percibimos como las mejores -a menudo, olvidando los sentimientos negativos que tal vez teníamos en aquellos momentos-. Este peligro nos puede paralizar mirando hacia atrás y drenándonos de las fuerzas necesarias para afrontar el futuro. Esta nostalgia mata nuestra creatividad y nuestra capacidad de innovar e imaginar futuros diferentes y alternativos de tan centrados como estamos en las imágenes del pasado. Diría, y no me equivocaría, que es letal y no proviene nunca del Dios que nos enseña que, olvidando lo que queda atrás prosigamos hacia adelante.

UN PRINCIPIO

La nostalgia nos ancla en el pasado, nos amarga el presente y nos impide imaginar un futuro alternativo.

UNA PREGUNTA

¿Qué lugar ocupa la nostalgia en tu vida?