VIDA BAJO EL SOL VIII

RIQUEZA Y POBREZA III

MÁS ACERCA DE LA RIQUEZA Y SUS INCONVENIENTES

ECLESIASTÉS 6: 1-6

1 En este mundo hay otro mal muy común entre los hombres, según he podido ver: 2 Dios les da a algunos abundantes riquezas y esplendor, y nunca les falta nada de lo que desean; pero no les permite gozar de todo ello, sino que otros lo disfrutan. ¡Esto es también una ilusión vana y realmente lamentable! 3 Un hombre puede tener cien hijos y vivir muchos años; pero por mucho que viva, si no disfruta completamente de lo bueno, y si ni siquiera recibe sepultura, yo sostengo que un niño abortado vale más que ese hombre. 4 Pues aunque ese niño se pierda en la nada, en la oscuridad, donde su nombre quedará ignorado, 5 y aunque no llegue a ver el sol ni a saber nada, al menos habrá tenido más descanso que aquel hombre, 6 el cual podría haber vivido dos mil años y, sin embargo, no disfrutar de sus bienes. Y al fin de cuentas, ¡todos van al mismo lugar!

¡Es mejor no haber nacido que vivir una vida llena de descontento! En mi modesta opinión esta es la idea principal que aparece reflejada en este breve pasaje. Frente al tópico de que riqueza y felicidad son sinónimos está el otro tópico de que el dinero no hace la felicidad. Eclesiastés nos enseña que la clave para gozar de la vida es el contentamiento y este se puede encontrar tanto en el pobre como en el rico.

Es para mi vida todo un reto el gozar de la vida que Dios me ha dado en la realidad y circunstancias que me han tocado experimentar, en vez de vivir suspirando por un pasado perdido o anhelando un futuro diferente. Como dice el salmista, este -hoy- es el día que ha hecho el Señor, vamos a alegrarnos y regocijarnos en él. 

UN PRINCIPIO

La fuente de mi contentamiento está en el Señor.

UNA PREGUNTA

¿Cuál es el peligro de buscar contentamiento en otras realidades?