VIDA BAJO EL SOL VII

RIQUEZA Y POBREZA II

LA RIQUEZA Y SUS INCONVENIENTES ECLESIASTÉS 5: 9-18

10 (9) El que ama el dinero, siempre quiere más; el que ama las riquezas, nunca cree tener bastante. Esto es también vana ilusión, 11 (10) porque mientras más se tiene, más se gasta. ¿Y qué se gana con tener, aparte de contemplar lo que se tiene? 12 (11) El que trabaja, coma poco o mucho, siempre duerme a gusto; al rico, en cambio, sus riquezas no lo dejan dormir.

 13 (12) Una cosa realmente lamentable he visto en este mundo: que el amontonar riquezas va en perjuicio de su dueño, 14 (13) pues un mal negocio puede acabar con toda esa riqueza, y si él tiene un hijo, ya no tendrá después nada que dejarle. 15 (14) Y tal como vino a este mundo, así se irá: tan desnudo como cuando nació, y sin llevarse nada del fruto de su trabajo. 16 (15) Esto es realmente lamentable: que tal como vino al mundo, así también se irá. ¿Y qué sacó de tanto trabajar para nada?17 (16) Para colmo, toda su vida se la pasó en tinieblas, y con muchas molestias, dolores y resentimientos.

 18 (17) He encontrado que lo mejor y más agradable es comer y beber, y disfrutar del fruto de tanto trabajar en este mundo durante la corta vida que Dios nos da, pues eso es lo que nos ha tocado. 19(18) Por otra parte, a todo aquel a quien Dios da abundantes riquezas, le da también la facultad de comer de ellas y de tomar lo que le corresponde, pues el disfrutar de tanto trabajo viene de parte de Dios. 20 (19) Y como Dios le llena de alegría el corazón, no se preocupa mucho por el curso de su vida.

 

En el mundo occidental en el que nos ha tocado vivir una de las máximas aspiraciones de muchas personas, sean seguidores de Jesús o no, es la posesión de un mínimo de riqueza. Al margen de la posibilidad de gozar de experiencias y conseguir cosas, el dinero, ante todo y sobre todo, provee de grandes dosis de seguridad y esto último, la seguridad, es algo muy importante para todo ser humano. Sin embargo, el pasaje de Eclesiastés también reflexiona sobre algunos de los inconvenientes que tienen las riquezas. El autor es un observador y expresa lo que ha visto en personas que tienen dinero y como no todas las cosas son tan bonitas como parecen. Soy realista y me doy cuenta que, a pesar de todo, la mayoría de las personas prefieren seguir teniendo dinero y ya se apañaran con los aspectos negativos del mismo.

Frente a ello, los dos últimos versículos del pasaje vuelven a insistir en la idea de disfrutar de la vida, la capacidad de gozar de la misma sea cuales sean las circunstancias que uno tiene que afrontar. El autor enfatiza que eso es un don de Dios y que, contra todo lo que pudiera parecer, no necesariamente está relacionado con la tenencia o no de recursos económicos. Hay personas muy ricas incapaces de disfrutar y otras, en la misma condición, que si lo hacen. Hay personas pobres pero felices en su contentamiento y otras pobres y miserables en su actitud hacia la vida. Si gozar de la vida es un don del Señor es algo que deberíamos pedir con más frecuencia.

 

UN PRINCIPIO

Pedirle al Señor la capacidad de gozar del hoy y el ahora.

UNA PREGUNTA

¿Qué te impide gozar de la vida que el Señor te ha dado?